Situación:

El municipio de Valdepeñas, de mediana extensión, se encuentra situado al suroeste de la provincia, en la comarca de Sierra Sur. Es importante la masa de monte del municipio, puesto que se encuentra ubicado dentro de las sierras subbéticas, con la Sierra de la Pandera al norte y con la Sierra de Alta Coloma al sureste. Cuenta asimismo, con magníficos encinares adehesados. Este particular entorno hace que prolifere la caza mayor en el municipio. Se trata de un municipio eminentemente agrícola y ganadero. Es muy importante, dentro de esta actividad ganadera, resaltar las explotaciones de cabra lechera. Tiene también una pequeña parte de su superficie dedicada al cultivo del olivar, por lo que la industria del aceite es prácticamente la única existente en el municipio. Gracias a su situación geográfica, Valdepeñas cuenta con parajes naturales de gran belleza, con gran abundancia de agua y multitud de fuentes y arroyos, y podemos destacar la agradable temperatura que se disfruta en el verano, lejos de los calores agobientes de otras zonas.

 

Historia:

Los restos más antiguos documentados en Valdepeñas se remontan a la Edad del Bronce y se localizaron en el paraje conocido como "El Castellón". El mayor hallazgo arqueológico procede de época romana, un tesoro formado por ciento treinta ases de plata de tiempos de Caracalla. Durante esta etapa se produjo una proliferación en su territorio de pequeñas casas ligadas al campesinado, como testimonian los restos aparecidos en la Ventilla, Navalengua, el Torcal, la Solana, Pitillos y otros.

 

En época islámica se levantó el castillo de Susana, mencionado en distintas ocasiones en las crónicas árabes y cristianas. Tuvo una existencia bastante ajetreada conquistado en varias ocasiones por cada uno de los bandos.

 

Lo que hoy día constituye Valdepeñas fue fundado por el emperador Carlos V en el año 1539, respondiendo con ello a los propósitos de su madre, doña Juana, en 1508. El acto fundacional de Valdepeñas vino motivado por el vasto proceso repoblador que vivieron estas tierras tras la conquista de Granada en 1492.

 

La fundación de la ciudad se realizó en el paraje entre Susana y Ranera, en el lugar de los Osarios, para lo que se tuvo en cuenta la abundancia de aguas, los cultivos posibles, el tipo de tierra, etc.. Las previsiones iniciales eran las de una población de 100 vecinos.

 

En Valdepeñas se implantó un urbanismo colonial hipodámico, heredero de los "castros romanos" y que gracias a las peculiaridades de su solar se ha mantenido prácticamente sin variaciones hasta nuestros días. Este modelo urbanístico, que también se implantó en el resto de las localidades fundadas en el XVI en la Sierra de Jaén, fue el precedente inmediato de la implantación colonial española en Latinoamérica.

 

En 1579, y gracias a la donación de 1.370.000 maravedíes que realizaron sus 170 vecinos, Felipe II otorgó a Valdepeñas el título de Villa, desligándola de la ciudad de Jaén.

 

Valdepeñas tomó parte activa en la Guerra de la Independencia, alentada posiblemente por el obispo de Jaén, don Diego Melo de Portugal, que residió en el palacio que el obispado tenía en esta ciudad.

 

En 1917 obtuvo Valdepeñas el título de ciudad, gracias a las gestiones realizadas por don Virgilio Anguita, diputado a Cortes por el distrito de Martos.

 

Los restos más antiguos documentados en Valdepeñas se remontan a la Edad del Bronce y se localizaron en el paraje conocido como El Castellón. El mayor hallazgo arqueológico procede de época romana, un tesoro formado por ciento treinta ases de plata de tiempos de Caracalla. Durante esta etapa se produjo una proliferación en su territorio de pequeñas casas ligadas al campesinado, como testimonian los restos aparecidos en la Ventilla, Navalengua, el Torcal, la Solana, Pitillos y otros. En época islámica se levantó el castillo de Susana, mencionado en distintas ocasiones en las crónicas árabes y cristianas. Tuvo una existencia bastante ajetreada conquistado en varias ocasiones por cada uno de los bandos. La actual Valdepeñas fue fundada por el emperador Carlos V en el año 1539, respondiendo con ellosa los propósitos de su madre, doña Juana, en 1508. La fundación de la ciudad se realizó en el paraje entre Susana y Ranera, en el lugar de los Osarios, para lo que se tuvo en cuenta la abundancia de aguas, los cultivos posibles, el tipo de tierra, etc.. Las previsiones iniciales eran las de una población de 100 vecinos. En 1579, y gracias a la donación de 1.370.000 maravedíes que realizaron sus 170 vecinos, Felipe II otorgó a Valdepeñas el título de Villa, desligándola de la ciudad de Jaén. Valdepeñas tomó parte activa en la Guerra de la Independencia, alentada posiblemente por el obispo de Jaén, don Diego Melo de Portugal, que residió en el palacio que el obispado tenía en esta ciudad. En 1917 obtuvo Valdepeñas el título de ciudad, gracias a las gestiones realizadas por don Virgilio Anguita, diputado a Cortes por el distrito de Martos.

 

Fiestas:

Romería en honor del Santísimo Cristo de Charcales:

 

Cuenta la tradición que llegaron unos vendedores de paño a una cueva de ermitaños y que una de las telas era la imagen de un Cristo Crucificado que regalaron a los anacoretas. La admiración por el lienzo creció entre los ciudadanos y se le hizo un santuario. A éste, se trasladan los valdepeñeros el primer domingo de mayo para asistir a la procesión de la imagen del Cristo de Chircales y pasar una jornada festiva que, como caracteriza a estas celebraciones de hermandad, posee el colorido de las carretas y de los trajes de faralaes que lucen muchos de los asistentes.

 

Feria de San Juan (22/06 al 22/06):

 

Los numerosos concursos infantiles, las representaciones teatrales y las actuaciones musicales marcan estas fiestas que dan la bienvenida al verano.

 

Fiestas patronales en honor del Santísmo Cristo de Chircales (1/09 al 1/09): (DEL 1/9 AL 5/9) AMBOS INCLUISIVES) from: 3M.

 

La primera semana de septiembre, se celebra la feria de Valdepeñas de Jaén con actuaciones musicales, verbenas y diversos actos para el divertimento de los visitantes. Destaca un concurso de migas en el que los más jóvenes tiznan la cara de los participantes con la sartén en la que se elaboran.